El mandado de siempre, improvisar la ensalada para la visita, valla por el tomate, la cebolla, la lechuga, etc.
La campaña de siempre, el canoso encorbatado, diciendo barbaridades, haciendo promesas.
La ingenuidad de siempre, la gente con ojos de esperanza.
Lastima que en un día se juntó todo eso; yo, con la bolsita de verduras para la ensalada pasaba por el parque en época de campaña, y no faltó el canoso, y tampoco faltó la gente, y mucho menos la esperanza. Claro que también era de esperar mi reacción, lanzarle ese tomate en su nevada cabeza fue realmente un alivio.
El mandado de siempre, improvisar la ensalada para la visita, valla por el tomate, la cebolla, la lechuga, etc.La campaña de siempre, el canoso encorbatado, diciendo barbaridades, haciendo promesas.
La ingenuidad de siempre, la gente con ojos de esperanza.
Lastima que en un día se juntó todo eso; yo, con la bolsita de verduras para la ensalada pasaba por el parque en época de campaña, y no faltó el canoso, y tampoco faltó la gente, y mucho menos la esperanza. Claro que también era de esperar mi reacción, lanzarle ese tomate en su nevada cabeza fue realmente un alivio.