Tu fachada me engaña, no te puedo juzgar al instante, color vivaz cubre tu rostro, vestimenta sutil cubre tu cuerpo, te exploro por todos lados y no logro aún confirmar lo que en principio me habías contado. Yo con mi humilde opinión psicoanalítica creo que lo que te embarga es un problema de personalidad. Te queres creer algo que no sos, tu disfraz logró engañarme por un instante pero no, una fuente fidedigna de la revueltería me dijo que eras un tomate y no una manzana.
-
« Inicio
Páginas
-
Categorías
-
Archivos